2016/01/03

¿Quiénes son los antisistema? (2/2) Volviendo a casa, por navidad

¿Y en Europa? ¿Y en España?

Vayamos directamente al caso español. ¿Cuál es el sistema español? Una posible referencia para aclararlo puede ser la Constitución de 1978, vigente y objeto de profundos debates, defendida por unos y considerada obsoleta por otros. Pero vigente, a fin de cuentas. Y en su momento respaldada por la abrumadora mayoría de españoles.

En su preámbulo, la constitución española, ley fundamental, de obligado cumplimiento por todos, dice cosas como que la Nación española expresa su deseo de "... Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo".

Después, en el Título primero: "España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político."; el Artículo 27 enuncia el derecho a la educación gratuita; el Artículo 35 establece que "Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo"; el Artículo 40: "Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica. De manera especial realizarán una política orientada al pleno empleo." Artículo 41: "Los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo. La asistencia y prestaciones complementarias serán libres". Y el Artículo 47 expresa que "Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos". (los subrayados son míos).

(No puedo resistirme a comentar que me parece paradójico que muchos de los que se instituyen en grandes defensores de la Constitución de 1978 en el contexto del debate catalán no tienen problema alguno en diseñar y aplicar políticas sociales y económicas que violan una buena parte de su articulado).

¿Qué nos dice la Constitución de 1978 sobre el "sistema español"? Nos habla de libre mercado, pero a la vez de un estado que asegure la cohesión de la sociedad española, cohesión encarnada en una cierta iguladad de resultados y en una radical igualdad de oportunidades.

Esta radical igualdad de oportunidades debe ser promovida y garantizada por los poderes públicos, el estado en sus diversas estructuras administrativas, mediante un gasto público solidariamente recaudado y eficientemente ejecutado.

¿Cuál es la situación actual a este respecto?

Según Eurostat (http://ec.europa.eu/eurostat/tgm/mapToolClosed.do?tab=map&init=1&plugin=1&language=en&pcode=tec00021&toolbox=data), la recaudación del estado español (todas las administraciones) como porcentaje del PIB fue en 2014 del 38,6%; esta cifra debe compararse con el 44,6% de Alemania; el 53,6% de Francia; el 48,2% de Italia; el 38,2% del Reino Unido; el 44,5% de Portugal; el 43,9% de Holanda, el 52% de Bélgica; el 58,4% de Dinamarca; el 50,1% de Suecia; el 54,7% de Noruega o el 54,9% de Finlandia.

Es decir, de los países más desarrollados y mayores de la UE, sólo el Reino Unido dedica menos recursos que España a dotar de instrumentos al estado. ¿Cómo vamos a construir o consolidar un estado del bienestar como los de los países europeos gastando tan poco en ese propósito? ¿Cómo vamos a reforzar o consolidar el sistema que recoge la Constitución con tan poca contribución a las políticas que deben hacerlo?

Es un hacerse trampas al solitario decir "yo no quiero el modelo norteamericano; yo quiero que españa sea como Dinamarca", para a continuación afirmar que el regimen fiscal español es expropiatorio. Si queremos ser como Dinamarca, quizás haya que pensar que los 20 pp de gasto público como porcentaje del PIB de más que Dinamarca recauda puedan tener algo que ver en la diferencia de prosperidad y cohesión social de los dos países.

Todos los países europeos citados son reflejo de una realidad: el estado, un estado potente y bien financiado, es imprescindible para construir las sociedades que todos consideramos las mejores posibles, las sociedades europeas que son el mayor espacio que la historia ha visto para el desarrollo de las personas en libertad y prosperidad. Y, a su vez, todos esos países demuestran una de las grandes falacias del libre mercado. Es falso de toda falsedad que el crecimiento económico per se genere sociedades más prosperas. En ausencia del citado estado redistribuidor, el crecimiento genera, como cada vez hace en mayor medida en los EE.UU., élites codiciosas y avariciosas que acaparn todo el crecimiento de la riqueza. Las creencias liberales son eso, creencias, ideologías sin sustento en la realidad, al servicio de los intereses de unos pocos.

Y mientras tanto, España vive una situación de emergencia social. Según la OCDE, es el país (junto con uno de los bálticos) en el que más ha aumentado la desigualdad. Hay cientos de miles de desempleados sin prestación. Los salarios han menguado en 40.000 millones de euros en comparación con la situación que encontró el PP en 2011. Se han producido recortes en sanidad, recortes en educación, recortes (o incluso paralización) en la dependencia. Organizaciones no sospechosas como Cáritas avisan de millones de personas en riesgo de exclusión, o de niños en situación de pobreza. Por primera vez desde la transición de los años setenta se dan situaciones como el abandono de los estudios universitarios por razones económicas, la pobreza energética o la pobreza de los empleados. Por primera vez una generación de padres creen que el futuro de sus hijos será peor que el suyo, y que sus hijos no disfrutan de la igualdad de oportunidades que el sistema (español) debería asegurarles.

Y nos dicen algunos políticos: "ahora lo que hay que hacer es asegurar la recuperación económica". Bien, vayamos por partes. Lo que esos políticos quieren decir (o no quieren, no sé) es "ahora lo que hay que asegurar es el crecimeinto económico, que ya si eso ese crecimiento acabará por llegar de forma automática (¿automágica?) a todos... mientras recortamos en sanidad, en educación, en prestaciones al desempleo, en dependencia, en ...

De forma más o menos cínica, opinan esos políticos, y muchos de sus votantes (estos en muchas ocasiones de buena fe) que lo más importante para el país es la salud económica.

Pues bien, no lo es para el "sistema español". Tal y como ese sistema se diseñó, la salud económica y la cohesión social son igual de importantes. Aplazar la segunda en virtud de un supuesto aseguramiento de la primera es tan "antisistema" como hacer demagogia económica.

Yo creo que en España estamos cerca de un punto de ruptura del sistema. Sé que no estamos aún en los niveles de los EE.UU., pero la igualdad de oportunidades está seriamente amenazada en nuestro país. Y la igualdad de oportunidades está en el núcleo de nuestro "sistema", tal como lo define la Constitución de 1978.

¿Y quiénes son los antisistema que están amenazando con romper el sietema español?

Pues sin duda lo son los demagogos que hace tan sólo unos meses defendían la economía venezolana y la política marxista-leninista; que hace sólo unos meses querían cerrar los medios privados de comunicación; que have sólo unos meses querían expropiar las empresas eléctricas y las de telecomunicaciones; impagar la deuda, etc. etc. Esos señores que decían que la Constitución de 1978 era un "papelito". Esos señores que sólo hace dos o tres años se dedicaban a reventar actos públicos en los que políticos democráticamente elegidos iban a expresar sus opiniones. Vaya, los amigos Iglesias, Monedero o Errejón, de los que no me creo ni una palabra acerca de sus cambios de opinión y de su conversión tan reciente a la democracia. Los señores de Podemos son de naturaleza totalitaria, y acabarían con la democracia si pudiesen.

Pero para mi son tan antisistema como ellos los que desprecian la crisis social en España, los que legislan para los que más tienen, los que pretenden encoger aún más nuestro estado y herir de muerte la igualdad de oportunidades y el estado del bienestar; los que no persiguen el fraude fiscal con convicción y aministían a los ricos sus pecadillos fiscales; los que sólo consiguen recaudar el 3% a las grandes empresas; los que frívolamente prometren bajadas de impuestos que nos alejen aún más de los países a los que cínicamente dicen querer parecerse. Tan antisistema como los de Podemos, porque si tienen ocasión, van a acabar con el sistema que definió la Constitución.

Porque la democracia liberal participativa es imposible sin la libertad con la que acabaría Podemos, pero no es nada más que una mascarada sin la igualdad de oportuniadades que el PP ha herido de muerte.

Fe de errores: en la entrada tal y como se publicó el día 3 de enero los datos relativos a la recaudación de los estados, incluyendo contribuciones a la seguridad social, no son correctos. Para 2012, los datos correctos son (recaudación fiscal de los estados -todas las administraciones- incluyendo contribuciones a la seguridad social, como % del PIB):

  • Bélgica 45,4
  • Dinamarca 48,1
  • Alemania 39,1
  • Grecia 33,7
  • España 32,5
  • Francia 45,0
  • Italia 44,0
  • Austria 43,1
  • Portugal 32,4
  • Finlandia 44,1
  • Suecia 44,2
  • Noruega 42,2
  • UK 35,4

El análisis y sus conclusiones no se alteran, pero estos son los datos correctos.








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